Historia de la
Ciencia en Puerto Rico.[1]
Este tema a presentar en forma de síntesis va a tratar sobre
la historia del desarrollo de los conceptos relacionados con la ciencia en
Puerto Rico. Algunos de los elementos que vamos a considerar que son parte de
la ciencia son los proyectos desarrollados a base de fórmulas matemáticas, que
se identifiquen en maquinarias o instrumentos que ayudases a construir los
distintos proyectos fomentados por el gobierno colonial español y luego por los
norteamericanos. Otro aspecto bien importante es que el lenguaje toponímico[2]
del momento va a ser considerado en esta síntesis, es debido a que el término
de ciencia no se acuñado en Puerto Rico después del siglo 18. Por eso debemos
apelar a la historia de forma espontánea y con el lenguaje de la época. Para
así evitar confusiones historiográficas.
Siglo 16
Después del descubrimiento de Puerto Rico en 1493 y luego los
primeros pasos de la colonización en nuestro territorio a partir del 1506, en
nuestra Isla y el resto de las Antillas Mayores, la visión de los colonizadores
españoles era la explotación de los recursos mineros y naturales.[3]
Esta explotación de los recursos naturales era a bases de instrumentos manuales
simple, prácticamente se utilizaba la fuerza del cuerpo humano para la
explotación de tales recursos mineros. Los encomendados a hacer esta labor
fueron primeros los Indios Tainos.[4]
El primer ingenio azucarero en Puerto Rico fue establecido en la región que hoy
conocemos como Aguadilla a mediados de la década de 1520, era uno simple que
funcionaba de forma rustica movido con el agua y algunos brazos esclavos.[5]
Las primeras obras arquitectónica de gran importancia desarrollada en Puerto
Rico en el siglo 16 fueron a base de matemática simple y geometría básica,
ejemplo de esas estructuras son el Morro y La Catedral de San Juan. Con el
agotamiento de los recursos mineros y la costosa inversión en la economía
azucarera, la sociedad puertorriqueña se volvió una ganadera y contrabandistas
por los próximos siglos. Los adelantos en tecnología y ciencia teórica[6]
se quedaron inexistentes, la población se quedó con el conocimiento básico de
la técnica humana con la manualidad de herramientas básicas, pasándose este
conocimiento de generación en generación.
Siglo 17
Durante el siglo 17 la dinámica continuo igual, lo que podemos
identificar como ciencia y tecnología es el armamiento militar ubicado en el
Morro durante el ataque holandés en 1625.[7]
La reconstrucción de tal estructura es gracias al mencionado ataque y a la
tormenta de San Nicomedes en 1626.[8]
Fue un periodo en donde se utilizó matemática e ingeniería simple para terminar
uno de nuestros grandes iconos, como dato curioso una renta del tabaco fue la
fuente de dinero para terminar este proyecto.[9]
Otro aspecto importante de este periodo es que las continuas plagas nos hacen
indicar que los médicos locales utilizan y practicaban las mismas técnicas de
medicinas que venían practicándose desde siglo anteriores. Por lo que
desconocimiento de la higiene y salubridad, era un factor importante para que
de la demografía poblacional se mantuviera baja por milla cuadrada.[10]
La ausencia de una educación escolar en la población, el desconocimiento de la
salubridad,[11]
una Isla sin recursos mineros, una sociedad basada fuertemente en los
principios de la Religión Católica y el desconocimiento de la ciencia. Conllevo
a que nuestra isla viviera su propia Edad Media en el siglo 17 y la primera
mitad del siglo 18.
Siglo 18
Entrando al siglo 18 el conocimiento científico
relacionado con la ciencia por los pocos conocedores de la materia era a base
de la observación, poca experimentación y la construcción de una hipótesis
sencilla. En la población de Puerto Rico en general el conocimiento era a base
de la experiencia vivida y como tal esto pasaba de generación en generación, un
ejemplo de esto era la idea de dar un diagnóstico del clima a base de la
observación visual.[12]
Mientras esto ocurría en Puerto Rico, en Europa las nuevas teorías de Newton
sobre las leyes de la física, la era de la ilustración comandada por Voltaire y
Montesquieu y la Enciclopedia, formaron la base para la primera revolución
industrial más adelante.[13]
La mayoría de estas ideas se verán más tarde en Puerto Rico en el siglo 19.
Continuando con el siglo 18 en nuestra Isla, la poca producción de la
agricultura local había conllevado a que la ciencia tecnológica en ese campo no
se desarrollara nada para incrementar la producción agrícola. La ausencia de
cobre hacia que no se desarrollara mejores ingenios azucareros[14],
prácticamente los pocos existentes en Puerto Rico eran movidos a base de mano
esclava africana, ganado vacuno y movían los molinos de forma hidrológica.[15]
Este sistema mencionado era el mismo que se venía utilizando localmente desde
el siglo 16. Después de 1765 luego de la visita del Mariscal O ‘Rally, este
último recomendó que la Corona reorganizara todo el sistema vigente en Puerto
Rico y eso incluía en plan arquitecto militar.[16]
Por lo que Tomas O’Daly procedió de España y a base de la aritmética compleja
implementada por Newton décadas atrás, el Ingeniero en Jefe del Morro ‘’Tomas
O’Daly’’ desarrollo complejos mapas sobre la remodelación del Morro y otras
estructuras en el Viejo San Juan.[17]
Nuestro primer historiador Fray Abbad y Lasierra menciono que los médicos en la
Isla eran físicos y trataban enfermedades locales como la Viruela, Mosozuela y
el Pasmo de Estómago.[18]
Por lo que no había cambiado la versatilidad
de esos médicos considerados como científicos. El propio historiador
teorizaba que una probabilidad para que se dieran los terremotos en Puerto
Rico. ‘’era cuando las quebradas y en los montes sucedía una neblina espesa
pegada a la tierra por mucho tiempo y que en las aguas de los manantiales se
percibía un olor sulfúrico con sabor extraño a lo normal, junto al
comportamiento irregular de los animales, podían ser señales seguras de un
terremoto’’.[19] Muy interesante esta
explicación para su época, pero el Monge Benedictino no sabía que esa
neblina podía ser efectos de un
intercambio de temperaturas entre la atmosfera baja y superior, una de las
razones en cual se crea la neblina.[20]
Claramente esta teoría idealizada en el siglo 18 demostraba el estado atrasado
de la ciencia en Puerto Rico. Este tipo de teoría se explicaba a la población
común por medio de anécdotas.
Hasta ahora en Puerto Rico el análisis científico
mediante aparatos de índole científico lo hizo el médico y físico Josef Sabater
en 1773 en las aguas termales de Coamo.[21] A
pesar que no se especificó el instrumento el Dr. Sabater identifico los
distintos minerales que componía el agua sulfúrica de Coamo y de dónde
provenía.[22] El uso de estas aguas se
utilizaba para fines medico por varios siglos. A mediados de la década de 1790
arribo un botánico francés a Puerto Rico llamado Andrés Ledru, este botánico
hizo un estudio científico a base de las ideas teóricas de la ciencia en Europa
en ese momento.[23] La mayor aportación del
francés Ledru a la Historia de la
Ciencia en Puerto Rico es su estudio
sobre la botánica y la propia geografía de Puerto Rico. Hasta ahora en este
trabajo se puede apreciar claramente que el conocimiento científico y sobre la
ciencia llegaba a Puerto Rico de personas procedentes de Europa. Pero muchas de
estas personas conocedoras de ciencia se marchaban otra vez a Europa a
continuar su carrera docente. En Puerto Rico el aislamiento con España y la
falta de un complejo sistema educativo conllevo a que el estudio de la ciencia
se diera en un grupo exclusivo de personas y prácticamente el conocimiento de
la población se quedaba atrasado y sus percepciones eran base de la experiencia
vivida de sus sentidos sensoriales. El pensamiento de la Iglesia como ente
central de una sociedad se mantenía intacto y
mediante esta última emitía la explicación a los aspectos no explicables
que la población general no entendía.
Siglo 19
Entrando en el siglo 19 este tema se amplía un
poco más por lo que haremos una síntesis más pequeña para no confundir al
lector. La Real Cedula de Gracia implementada en 1815, aparte de ser una
reforma económica para Puerto Rico a largo plazo conllevo que entrara
extranjeros ricos que invirtieron su capital en la isla, especialmente en el
producto azucarero.[24]
En toda la centuria del siglo 19 la evolución de la manualidad azucarera se
transformara en grandes centrales movida a vapor y con el ferrocarril,[25]
por lo que hay una ciencia de ingeniería en este producto agrícola. El primer
huracán que se tiene una idea de la presión barométrica fue el huracán Santa
Ana que afecto a Puerto Rico el 26 de julio de 1825,[26]
aunque el primer huracán que se utilizó el barómetro en suelo puertorriqueño
sucedió los días 2 y 3 de agosto de 1837, con el fenómeno Nuestra Señora de los
Ángeles.[27] El pluviómetro es
utilizado en Puerto Rico a mediados de la década de 1850.[28]
Un aspecto interesante relacionado es que en la década de 1830 la ciencia
investigativa medica tomo sus avances gracias a los huracanes.
Aun en la primera mitad del siglo 19 el avance
del estudio de la ciencia era uno muy lento y apenas podemos ver una serie de avances
en el campo de la industria azucarera.[29]
Entendemos que en un avance significativo se dio en Puerto Rico con la creación
del Cuerpo Auxiliar de Obras Públicas,[30]
esto se dio mucho más rápido después de los incidentes del Grito de Lares en
1868.[31]
Por lo que la Gaceta de Puerto Rico empezó a publicar informes climáticos por
primera vez en 1869 y el Gobernador Sans para el mismo año da órdenes de
establecer el telégrafo, este iba de Arecibo a la Capital.[32]
Para el 1870 se ordenó tirar una línea telegráfica submarina de esta isla hacia
algunas Antillas Menores. Por lo que la comunicación entre Puerto Rico y las
Antillas Menores fue un gran paso tecnológico, por lo que la ciencia estaba
avanzando en Puerto Rico. A pesar de esto, aun en Puerto Rico en las pequeñas
escuelas urbanas, solo se daba religión, aritmética, lectura, caligrafía, aritmética
y conducta.[33] La aritmética era una
básica dada en las escuelas, pero es una base de que en la educación se daban
elementos relacionado con la ciencia.
En la década de 1870 hasta el 1898 en Puerto Rico
las principales actividades científicas fueron hechas por los ingenieros del
Departamento de Obras Públicas, estos estudiaban en España y venían acá. Las
estaciones meteorológicas eran supervisadas por el Director de Departamento de
Obras Públicas.[34] Otro ejemplo de
desarrollo urbano y tecnológico fue la construcción de proyectos de puentes
metálicos en muchas de las principales carreteras en Puerto Rico.[35]
Después de este avance en Puerto Rico en el último cuarto del siglo 19, la última
década del imperio español no hubo una gran innovación científica en la mayoría
de los sectores, el cultivo del tabaco, el café y su infraestructura era una
que carecía de avances en la ingeniería de desarrollo, solamente en las
Estaciones Experimentales creadas en Rio Piedras y Mayagüez se hacían algunos
estudios sobre estos cultivos y otros menores como el maíz.[36]
La gran mayoría de la población vivía en casas de madera y paja, algunos
terratenientes tenían acceso a algún artefacto de gran tecnología del momento,
un ejemplo es que 1887 en Coamo había una línea de teléfono desde la casa de
Clotilde Santiago hasta lo Baños de Aguas Termales del mencionado pueblo.
Posiblemente fue el primer lugar en Puerto Rico en haber un teléfono
residencial, fue debido a que en 1890 se instaló un cuadro telefónico en la
fortaleza para comunicarse con las estaciones militares cercanas.[37]
La creación de las Estaciones Experimentales en Rio Piedras y Mayagüez en 1888[38],
es a nuestro entender el avance tecnológico, científico y relacionado con la
ciencia más importante en el último tercio del siglo 19. Aquí en este campo se
hacían estudio de botánica y agronomía con distintos productos de cultivo, la
razón principal para la creación de estas estaciones experimentales era para
buscar un mayor desarrollo de los productos locales y la búsqueda de cura de
enfermedades que se le daba a los principales cultivos. Aquí vemos la base de
la agronomía en Puerto Rico, como sabemos es el ciencia que estudio el lado
medico de las plantas.
En 1896 se tiene identificado que algunos médicos
locales hacían cirugías en el Hospital de Servicio Militar de San Juan.[39]
Por lo que la medicina en Puerto Rico había tenido un avance tecnológico y
técnico. Notamos que algunos renglones relacionados con las ciencias, las
matemáticas y la tecnología se habían desarrollado durante el siglo 19, los
científicos se habían enfocado más en una sola materia y la especialización de
esta, la tendencia mencionada fue poco a poco imitando a lo de los países
europeos. A nivel local ya casi no había los científicos multifacéticos que
habían existido en la Isla desde el siglo 16. Algunas bases estaban ya
sentadas, solo faltaba algunas inversiones monetaria a gran escala que solo
podían ser provista por una nación en crecimiento y con un ideal súper
capitalista, que transformara la forma de pensar sobre la ciencia en Puerto
Rico.
Siglo 20
Entrando en este siglo moderno vamos hacer una
síntesis más detallada debido a la amplitud de este tema en este siglo moderno.
Luego de la invasión norteamericana a tierras borinqueñas, lo primero que estos
hicieron fue degradar la moneda a un 60% y establecer un estatus estático, para
así depreciar los terrenos de muchos hacendados puertorriqueños. Como a
consecuencia de esto vinieron las grandes corporaciones norteamericanas
azucareras, tabacaleras, bancarias y otras a comprar los terrenos a bajo costo.[40]
El capital de esta industria fomento la administración científica en todos los
renglones laborables, esta ciencia empresarial aún se utiliza hoy en la teoría
administrativa. El Servicio Nacional de Meteorología se estableció en 1899 y
J.Phasset fue su primer director.[41]
En la ciencia arqueológica arribaron a la Isla Agustín Stahl, Jesse Fowkes e
Irving Rouse a hacer estudios sobre los yacimientos arqueológicos,
establecieron mucha de las teorías sobre poblamiento indígena en Puerto Rico,
algunas de estas siguen vigente como estudio hoy en día.[42]
El sistema educativo en Puerto Rico evoluciono de uno simple a uno complejo
enfocado en el modelo capitalista de Estados Unidos, la UPR fue creada en 1903
para dar estudio continuo a los maestros del país y con el pasar del tiempo se
convirtió en nuestra principal institución educativa. En el terremoto del 11 de
Octubre de 1918 se utilizó la escala Mercalli para medir los daños y en el área
de Aguadilla se construyeron casas nuevas con planos arquitectónicos
americanos,[43] esto fue debido a al tsunami
que acompaño al evento sísmico. Luego estas construcciones se realizaron en
muchos pueblos de Puerto Rico en la década de 1920. En la era de la Gran Depresión
no hubo muchos avances tecnológicos y de la rama de la ciencia en Puerto Rico,
podemos identificar al Dr. Pedro Albizu Campos como una de nuestras personas más
brillante era químico y físico. Abandono sus estudios científicos por la
política revolucionaria independentista.
La ciencia de la meteorología se publicaba en los
periódicos pero los pronósticos no eran acertados, por lo que en la década de
1940 se desarrolló El Instituto de Meteorología Tropical. Aquí se estudió más a
fondo el fenómeno de la Onda Alisia, las Vaguadas y la Zona Convergente
Intertropical, además se publicaron trabajos relacionados con la formación y
naturaleza de los huracanes.[44]
También este instituto junto a las Estaciones Experimentales de Rio Piedras y Mayagüez
realizaron estudios en conjunto para averiguar más la interacción entre la
lluvia, el clima, los huracanes y el clima tropical con la agricultura.[45]
Por lo que era toda una innovación científica en agronomía, climatología,
botánica y zoología. Para a mediados de la década de 1950 la prensa monitoreaba
el clima con mapas llamados Tefigramas,[46]
para el 1956 el Negociado del Tiempo contaba con un radar para medir los
sistemas tropicales que afectaban a Puerto Rico.[47]
Todo esto nos indica claramente que la meteorología puertorriqueña había
evolucionado hacia la modernidad.
El Plan Mano a la Obra permitió que llegara a la
isla un flujo de industrias e hizo que la ingeniería se moviera a construir
grandes edificios privados y públicos, por lo que las comunidades en los campos
se empezaron a migrar a los pueblos en busca de mejores trabajos.[48]
La ciencia y la tecnología en Puerto Rico experimento una serie de
transformaciones después de 1950, eso fue en toda las ramas del conocimiento
científico. En la década de 1970 ya Puerto Rico era un país industrializado y
gestador de proyectos petroquímicos. Para las década de 1980 y 1990 la era
digital, los celulares, computadora y televisores a colores empezaron a
penetrar con más fuerza nuestra sociedad, como consecuencia un gran avance de
conocimiento en la comunicación y la ciencia predictiva por parte de la
población común y corriente. Por primera vez Puerto Rico estaba a la pal con el
resto del mundo con los adelantos tecnológicos, la globalización permitió que los
adelantos de la ciencia llegara a los países de forma más rápida y fácil. En la
actualidad la ciencia sigue evolucionando hacia la transformación de objetos
grandes a pequeños con mejores herramientas de funcionamiento, ejemplo de eso
son los teléfonos inteligentes. También los estudios en fauna, los cuerpos
oceánicos, los geológicos y muchos más, se experimentan en nuestra Isla en los
distintos laboratorios de la Universidades Publicas y Privadas. Por lo que hay
un gran interés de las nuevas generaciones en construir un país lleno de
avances tecnológico a base de la ciencia. En Puerto Rico hemos dado un gran
salto en todo el siglo 20 y el siglo 21 seguimos estudiando, hace falta un poco
más de investigación profunda para hacer un trabajo más formal sobre este tema.
Hay mucho material del pasado que está deseoso salir a la luz, para así
comprender como nuestras pasadas generaciones vivían con el conocimiento de la
ciencia del momento. Lo más importante de todo esto es que la evolución de la
ciencia en Puerto Rico fue un paso lento pero en las últimas décadas sean dado
grandes saltos. En un futuro la ciencia dará más que hablar y su evolución será
uno mucho más mayor en Puerto Rico de lo que es ahora, solo es cuestión de
interesar a la nueva generación de niños a que se interesen por la historia,
análisis y dinámica que envuelve el campo de la ciencia.
[1]
El autor es economista y cursa sus estudios doctorales en historia en la
Universidad Interamericana en el Recinto Metro. Actualmente es historiador de Coamo, es escritor de la Revista Illescana
y tiene segmento radial en el programa domingo en la Villa de San Blas
transmitido en la emisora 1450 A.M. Domingo 10:30. En el 2013 recibió el premio
Historiador Joven del año 2012 de Puerto Rico otorgado por la Unesco. En la
actualidad trabaja en varias trabajos de historia para ser impresos, los libros
son Historia de los Ciclones y Huracanes
en Puerto Rico, La Historia del
Tabaco en Puerto Rico y Las
Esfemerides de Coamo este último esta publicado digitalmente en la página
de Coamo Mall TV.
[2]
La toponimia es un concepto que se utiliza para describir el nombre de un
lugar, sitio o algo en particular según fue desarrollado en el momento. Un
ejemplo bien particular de esto es que muchos barrios en Puerto Rico tienen
nombre de apellidos de familia, eso es debido a que en ese lugar vivió varias
generaciones de familia con el mismo apellido por mucho tiempo y como por
consecuencia la gente empieza a nombrar el lugar con el apellido de esa familia
y con el pasar de los años se queda así, o tal vez en otros lugares se modifica
el nombre por otro moderno. En mejores palabras el concepto toponimia viene por
la referencia nombrada en el momento del periodo histórico.
[3]
Jalid Sue Badillo, La Valorización de las
Salinas en la Colonización de Puerto Rico. Revista de Historia, Asociación
Histórica Puertorriqueña, Año 1, Enero-Junio, 1985, Núm. 1, pág. 10-30.
[4]
El primer científico que arribo a la Isla fue el Bachiller Villalobos, este era
físico y médico. Este último hasta ahora es el primer científico con
conocimiento en física que llego a Puerto Rico. Teorizamos que ayudo bastante a
los colonizadores locales a desarrollar los procesos y las máquinas para fundir
oro que se extraía de los ríos. Para esta época del siglo 16 los científicos
eran multifacéticos podían ser médicos, biólogos, anatomistas, pintores, físico
y etc. No habían especialista de una sola materia en esa época. Para más
información sobre Bachiller Villalobos véase a Cayetano Coll y Tosté, Boletín Histórico de Puerto Rico. Vol.8.
San Juan, Imprenta Cantero y Tip. Fernández, 1921. Pág. 48.
[5]
Archivo General de Indias, Indiferente, 421, L.13, F. 242R-242V. Real Cedula al
Presidente de la Audiencia de la isla de la Española, para que se informe y
provee lo que considere conveniente a la merced de tierras, montes y ejidos
para los ingenios de azúcar, que se hacen en la isla de San Juan, que solicita
Pedro Sánchez de Valtierra en nombre de la Ciudad de Puerto Rico de dicha isla,
30 de junio de 1528.
[6]
Posiblemente el Padre Cronista Josef de Acosta que visito al Perú en las últimas
décadas del siglo 16, se le atribuye algunas ideas de física teórica
relacionada con la energía nuclear. Tal sabio erudito nunca llego al Caribe,
esto demuestra que el conocimiento de la ciencia avanzada, quedaba en esta
época en conocimiento de algunos clérigos de la Iglesia Católica y como por
consecuencia este conocimiento no se transmitía a otros campos del saber.
[7] Archivo
General de Indias, Santo Domingo, 156, R.4., N.45. Carta del Gobernador Haro al
Rey, 22 de julio de 1626.
[8]
Archivo General de Indias, Santo Domingo, 156, R.4., N.48. Carta del Gobernador
Haro al Rey, 23 de septiembre de 1626.
[9] Luis
Caldera Ortiz, La Historia del Tabaco en
Puerto Rico. Obra inédita por publicarse.
[10] Luis
Caldera Ortiz, La Historia de los
Ciclones y Huracanes Tropicales en Puerto Rico. Obra inédita por
publicarse.
[11]
Archivo General de Indias, Santo Domingo, 159, R.1., N.2. Carta de los curas
del convento de San Juan al Rey sobre los pasados sustos tropicales, 28 de mayo
de 1684. Durante esta época azoto toda la Isla una plaga de viruela, todavía en
el 1692 persistían las plagas y pestes en toda la Isla, Archivo General de
Indias, Santo Domingo, 161, R.1, N.8. Carta del Gobernador Arredondo al Rey, 28
de mayo de 1693. En Coamo se construyó una ermita a la Virgen de Valvanera en
honor por haber desaparecido la plaga y fue inaugurada en 1685. La falta de
salubridad e higiene y de buena alimentación abonaba que la población estuviese
sujetas a plagas y pestes.
[12]
Los colonos españoles y jibaritos de este periodo a base de las experiencias
del conocimiento generacional y sobre todo en su propio conocimiento empírico
de la experiencia de la vida cotidiana, podían deducir que en un largo periodo
de tiempo de sequía podían desencadenar un temporal. También existían la
predicción a base de los aguacates e incluso el comportamiento anormal de los
animales. Todo esto eran técnicas que a pesar no era ciencia experimental, son
una base de lo que será la ciencia predictiva del clima en Puerto Rico en el
futuro. Para más información sobre esto véase a Fray Abbad y Lasierra, Historia Geográfica y Civil de la Isla de
San Juan Bautista de Puerto Rico. Edición comentada por José Julián Acosta.
San Juan, 1866, pág. 430-440. La Gaceta de Puerto Rico, Martes, 18 de
Agosto de 1835, pág. 1.
[13] Vince
Reynal, Historia de la Civilizaciones de
Occidente. Tomo 2. San Juan, 2007. Pág. 600-700.
[14]
Levi Marrero, Cuba: Economía y Sociedad. Vol. 6. Habana, 1978, pág. 30-50. En
Cuba los ingenios se producían con las minas de cobre de Santiago de Cuba, la
comunidad minera eran antiguos descendientes de esclavos del rey que habían
llegado a esa provincia a mediados del siglo 17 y con el pasar del tiempo sus
descendientes se volvieron mulatos libres.
[15]
Archivo General de Puerto Rico, Asuntos Obras Publicas, Coamo, 1763-1798. En un
informe del sitio de las Salinas se mencionaba la mención de una propiedad de
una estancia, entre las propiedades había un molino impulsado por agua.
[16] Alejandro
Tapia y Rivera, Biblioteca Histórica de
Puerto Rico. San Juan, Instituto Cultura Puertorriqueña, 1970. Pág.
624-666.
[17] Bibiano
Torres Ramírez, La Isla de Puerto Rico
1765-1800. Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericano, 1968. Sección de
apéndices de Mapas Militares del Morro.
[18]
Fray Abbad y Lasierra, Historia
Geográfica y Civil de la Isla de San Juan Bautista de Puerto Rico. Edición
comentada por José Julián Acosta. San Juan, 1866, pág. 436-440.
[19] Ibíd.,
pág. 432.
[20] Georges
Viers, Climatología. Barcelona, 1981.
Pág. 10-160.
[21]
Eugenio Fernández Méndez, Crónicas de Puerto Rico: Desde la Conquista hasta
nuestros días 1493-1956. 8va edición. Rio Piedras, Publicaciones Gaviota, 2007.
Pág. 298.
[22] Ibíd.,
pág. 298-299.
[23] Andrés
Ledru, Viage a la Isla de Puerto Rico.
Traducido por Julio Vizcarrondo. San Juan, 1863.
[24] Archivo
General de Puerto Rico. Aquí se encuentra una copia genuina de tal importante
legislación económica.
[25]
Archivo Histórico Nacional, Ultramar, 296, exp. 29 (1844-1848) Guayama pide
libre introducción de carbón de piedra. Esto es una muestra del uso del carbón
en la tecnología desarrollada a mediados del siglo 19, la ciencia del uso de la
energía de este mineral estaba en pleno nacimiento en Puerto Rico. El
ferrocarril llego mucho más tarde a Puerto Rico para el 1888 se hacen las
primeras propuestas y para a mediados de la década de 1890 arriba las primeras
locomotoras impulsadas a vapor por lo que esto fue paso a paso, para más
información véase Archivo General de ultramar, (1862-1888).
[26]
La Gaceta de Puerto Rico, Lunes, 29
de Agosto de 1825, pág. 25. La medida fue entre 27.10 y 28.0, se tomó en la
Isla de Guadalupe pero asimismo que pudo haber sido una parecida en Puerto
Rico. También debemos asumir que es un poco cuestionable debido a lo rustico
del aparato. El primer barómetro en Las Antillas Mayores fue utilizado en Cuba
en 1794.
[27]
Luis Salivia, Historia de los Temporales
en Puerto Rico. San Juan, 1950. Pág. 171.
[28]
Archivo Histórico Nacional, Ultramar, exp. 374, núm. 2. Creemos que fue entre
1851 y 1853.
[29]
En 1844 al Sr. Juan de Andrey se le concedió de una patente para una máquina de
elaborar Tabaco rape en una pequeña fabrica en San Juan, en el producto
tabacalero este es el primer invento relacionado para producir este producto en
alguna forma en masa conocido en Puerto Rico, para más información véase
Archivo Histórico Nacional, Ultramar, 307, exp. 7.
[30]
El proceso tomo tiempo y la documentación es muy extensa, Archivo Histórico
Nacional, Ultramar, 314, exp. 17. Creación del cuerpo auxiliar de Obras
Publicas, 1866-1868. Archivo Histórico Nacional, Ultramar, 315, exp. 17,
1867-1872. Expediente sobre el arreglo de personal de Obras Públicas. Archivo
Histórico Nacional, Ultramar, 390, exp. 19, 1867-1890. Presupuesto de Obras
Publicas Mono Montes y Telégrafos.
[31]
Los sucesos de Lares fueron detalles que se abonaron con el tiempo, un gran
factor fue las pésimas condiciones de la población y los informes oficiales
indican que el dinero de los impuestos era malgastado y no se invertía en obras
públicas. Luego del paso de San Narciso y los temblores de Noviembre del mismo
año, fue la gota que colmó la copa para que se aglutinaran un grupo de
revolucionarios en Lares. Para más información del mal gasto de dinero véase
Archivo Histórico Nacional, Ultramar, 379, exp. 1.
[32]
Luis Salivia, Historia de los Temporales
en Puerto Rico. San Juan, 1950. Pág. 203-204. El telégrafo fue desarrollado
en 1837 pero en Puerto Rico fue traído en 1858 por el propio Samuel Morse en
Arroyo, este tiro un cable de la casa de la hija en la Hacienda Enriqueta hasta
el puerto del mismo pueblo en donde trabajaba su yerno. Este telégrafo era de
uso privado.
[33] La Gaceta de Puerto Rico, 16 de Julio de
1867, pág. 3. Esto es un ejemplo tomado de una escuela en Coamo.
[34]
Archivo Histórico Nacional, Ultramar, 372, exp. 1-8, 1873-1896. Expediente
sobre el Servicio Meteorológico. Este informe está acompañado de diseños y
datos numéricos sobre el clima en Puerto Rico desde 1873 hasta el 1898 y se
enviaba a España cada 3 años.
[35] Archivo
Histórico Nacional, Ultramar, 368, exp. 10, 1877. Sobre realización de Puentes
Metálicos. Las piezas de estos puentes se compraron en país, Francia. Hoy en
día aún existen varios de esos puentes, ejemplo de esto es que en Coamo hay 3
existente aun que están a la salida de dirección de la carretera 14 en
dirección de Aibonito y Juana Díaz. Eso demuestra el progreso de la
construcción y unión de carreteras interestatales entre los municipios en
Puerto Rico en ese periodo.
[36]
Archivo Histórico Nacional, Ultramar, 340, exp. 10 y 12. En el campo del tabaco se empezaron hacer
estudios más profundos relacionados con el procedimiento de cultivo, la
distribución de la tierra y del uso del abono, por lo que a pesar que fue un
adelanto con este producto aun eran estudios técnicos rústicos, esos estudian
se hacían en fincas en Cayey y Rio Piedras, con otros productos era lo mismo
estos era el maíz, el café, el azúcar y las legumbres. A pesar que eran
rústicos estos estudios era la primera vez en Puerto Rico que había un interés
de forma científica para buscar desarrollar los productos de aquí para así ser
mejores exportaciones de tales productos mencionados.
[37]
Ramón Rivera Bermúdez, Historia de Coamo:
La Villa Aneja. Coamo, Imprenta Acosta, 1992. Pág. 169.
[38] Archivo
Histórico Nacional, Ultramar, 340, exp. 10 y 12
[39]
Archivo Histórico Nacional, Ultramar, 1076, exp. 52, 1896. Expediente de
cátedra de Cirugía en el Hospital Militar de San Juan.
[40]
Arturo Bird Carmona, Parejeros y
Desafiantes: Los Tabacaleros de Puerta de Tierra en la primera década del siglo
20. San Juan, 2006. Pág. 56, véase capitulo dos pág. 38-64 del mismo libro
para mejor detalles sobre esto.
[41]
Luis Salivia, Historia de los Temporales
en Puerto Rico. San Juan, 1950. Véase sección de apéndices.
[42] Sebastián
Robiuw Lamarche, Tainos y Caribes.
San Juan, 2003. Pág. 10-140.
[43]
Archivo General de Puerto Rico, Asuntos Varios, Leg. 206, Caja 159-161. La
escala de Mercalli se estaba utilizando en Puerto Rico desde antes del siglo
20, aproximadamente en 26 de agosto de 1874 se registró un sismo fuerte en
Puerto Rico, fue aproximadamente en la escala 5 y 6 de Mercalli véase a Luis
Edgardo Días, Temblores y Terremotos de
Puerto Rico. Ponce, 1985. Pág. 21.
[44] Rafael
Pico, Nueva Geografía de Puerto Rico: Física,
Económica y Social. Rio Piedras, Editorial Edil, 1975. Pág. 152-153.
[45] Ibíd.,
pág. 152-153.
[46] El Mundo de Puerto Rico, Viernes, 19 de
agosto de 1955, pág. 12.
[47]
El Mundo de Puerto Rico, Viernes, 12
de agosto de 1956, pág. 1. El primer sistema que se entrenó en el radar los fue
el huracán Santa Clara, el radar fue puesto el día 11 de Agosto del mismo año.
[48] James
Diets, Historia Economía de Puerto Rico.
San Juan, 2003. Pág. 210-290.
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